La Tradición de la Artesanía Marroquinera en el Sahara

La marroquinería es una de las actividades artesanales más practicadas por los habitantes de las regiones desérticas y semidesérticas de Marruecos. Es una actividad muy conveniente al estilo de vida nómada, donde los las personas andan buscando agua y alimento para sus cabras y sus camellos, que les proveen abundantes pieles útiles para confeccionar algunas herramientas. En estas regiones, la práctica del curtido y la fabricación de productos de cuero es dominio casi exclusivo de las mujeres, que organizan el proceso colectivamente, para que cada mujer asume un papel según su edad, su experiencia y sus habilidades. Se trata de limpiar la piel y quitarle la borra antes de teñirla con productos naturales, de origen mineral y vegetal, para lograr unas decoraciones propias de la artesanía saharaui. Las mujeres usan en este proceso un cuchillo para cortar el cuero, un megdi (sacabocado) y un mataganto. La marroquinería ofrece productos de primera necesidad para la vida nómada, como las colchas, los cobertores, los tamices, las jaymas y los sillines para camello, así como fajines, calzado, bolsas conocidas con el nombre de Tasufra, almohadas y otras maletas de diferentes tamaños hechas para guardar la ropa, la vajilla del té u otros menesteres. Las artesanas velaron por desarrollar este producto para responder a las necesidades de la sociedad modea y lograron ofrecer maletas de diferentes tamaños destinadas a guardar las joyas, los perfumes y los objetos personales. A pesar de los grandes cambios que conoció la sociedad, la población de las provincias saharianas conserva y sigue desarrollando este patrimonio en aras de salvaguardar la identidad cultural local y proteger una artesanía que sigue constituyendo una fuente de ingreso económico importante.