Sig: un juego tradicional

Sig es un juego de grupo arraigado en la sociedad hasaní, donde participan tanto las mujeres como los hombres, en un claro reflejo de la sociedad local, cuyos miembros optan por el grupo sin diferencia de género. El juego se desarrolla por dos equipos, cada uno compuesto por dos o cuatro personas, que pueden ser más, y con ello utilizar un tablero más grande, con dieciséis hoyos o más. Antiguamente, este juego representaba en sí también una expresión de los lazos del ser humano con su entoo, al ser practicado con piezas propias del lugar, pero luego con el traslado desde la jayma a la ciudad se introdujeron novedosos instrumentos de juego que reemplazaron la arena, los palillos, la paja de caña y otros elementos, adoptando un tablero modeamente decorado y refinados palillos. La puntuación en este juego sigue siendo muy relacionada con la naturaleza, ya que los lanzamientos de palillos se premian en puntos llamados: vaca (bagra) que son ocho puntos o cuero (farwa) que equivale a cuatro puntos. El juego Sig se desarrolla en un ambiente competitivo y alegre, acompañado de otros rituales como el té o el canto hasaní, reforzando de esta forma la armonía del equipo. Al igual, los niños que presencian el juego aprenden sus reglas de los adultos y asimilan las difíciles operaciones de cálculo que requiere el juego.