El Caftán es el símbolo por excelencia de la elegancia marroquí y de una identidad nacional distinguida por su riqueza y su diversidad. El caftán es la vestimenta omnipresente en los diferentes eventos y actos sociales y es también parte de del simbolismo marroquí en el imaginario mundial.
La confección del caftán requiere muchas habilidades y conocimientos que las artesanos, hombres y mujeres, transmiten de generación en generación. Estas habilidades representan las artesanías tradicionales relacionadas con la realización de los elementos del caftán: sfifa (cinta de seda), aqad (botones), tanbat (decoraciones sobrepuestas de diversos materiales), bordado, randa (parecido al cairel), zwak (decoración) y otros conocimientos.
Antiguamente, el caftán era relacionado con las ciudades imperiales marroquíes, de las cuales cada una adoptaba su propio estilo y diseño. Fez era famosa por su tipo de bordado llamado Nataa y el brocar de lujo, y las demás ciudades como Mequinez, Marrakech, Tetuán, Rabat, Salé y Uxda tenían también sus propios estilos. Hoy en día, las habilidades y conocimientos son intercambiados y practicados en las diferentes ciudades del Reino.
Es más, la nueva generación de diseñadores logró modeizar el caftán y darlo a conocer en todo el mundo entero, combinando las modeas técnicas de diseño con las habilidades de confección más ancestrales.
Visto el valor de este arte y su excepcionalidad, Marruecos tomó la iniciativa de inscribirlo en el año 2022 en la lista del patrimonio islámico de la ICESCO (Organización del Mundo Islámico para la Educación, la Ciencia y la Cultura).