La Caza con Slugui

El perro Slugui goza de una posición distinguida en la sociedad marroquí, ya que se le asocia con la lealtad, la nobleza y la valentía. Por eso, recibe cuidados especiales en cuanto a la alimentación y al alojamiento, habiendo competencia entre los miembros de la familia por atenderle y proporcionarle las mejores condiciones. Su presencia en la casa era sinónimo de riqueza y prestigio. También simbolizaba poder y autoridad en la sociedad tradicional, al igual que el tener halcones. Los cazadores crían slugui y lo entrenan a la caza siguiendo las costumbres ancestrales marroquíes. Se interesan por tener una raza pura que cumple con los estándares de apariencia, tamaño, longitud, peso, forma de cola, dientes, extremidades y piel. La cola, por ejemplo, es preferible que tenga la punta rizada en forma circular. La caza con slugui estaba muy extendida en muchas tribus marroquíes y se practicaba bajo la supervisión de un maestro llamado ""Cheij Rma"", quien designaba las tareas de cada uno de los participantes en la caza. Algunos participantes se encargaban de obligar las presas a abandonar sus escondites para que los sluguis las persiguiesen y las atrapasen, en un ambiente de entusiasmo y competencia. En los tiempos modeos, cambiaron las actividades relacionadas con slugui, y por procedimientos legales y administrativos ya no es partícipe de la caza. Aun así, los fieles a esta raza adoptaron nuevas prácticas para valorizar slugui, haciéndole partícipe en competiciones, eventos y festivales diversos.