En las fábricas artesanales ubicadas a lo largo de la costa atlántica de la ciudad de Esauira, se fabricaba un tipo especial de embarcaciones tradicionales destinadas a la pesca. Posteriormente, los artesanos modeizaron sus modelos ancestrales, inspirándose en las características de las barcas que transportaban las mercancías al litoral desde los grandes barcos fondeados lejos de la costa, y elaboraron nuevos modelos con más equilibrio, más carga y más resistencia al oleaje. Este modelo desarrollado es el que se conoce como fluca sauiriya, adoptada por diversas regiones de Marruecos, especialmente en el Sáhara marroquí tras la Marcha Verde.
La fabricación de la faluca sauiriya usa diferentes tipos de madera, adaptados a cada parte de la embarcación, teniendo en cuenta el casco de la barca y el impacto de las olas.
La fluca sauiriya es parte indivisible de la historia de una ciudad, abierta al mar y que vivía de él, donde parte de sus habitantes fabricaban embarcaciones, las reparaban y las cuidaban, otros las capitaneaban y las llenaban de pescado dirigido a los mercados.
En general, la fluca sauiriya constituye un componente único del patrimonio cultural inmaterial marroquí, por las técnicas y habilidades relacionadas especialmente con la fabricación de barcas y generalmente con la actividad marinera.