La Alcazaba de Amergu es una de las fortalezas construidas por los Almorávides (1056-1147) para ser primera línea de la defensa contra las fuerzas Almohades opositoras, a mediados del siglo XII d. C. Esta Alcazaba, única por su diseño y sus materiales de construcción (rocas y sillares), fue erigida en forma rectangular cubriendo toda la superficie rocosa de la meseta del monte sobre el cual fue construida. Este monumento defensivo tiene similitudes con los castillos andaluces, marroquíes y mediterráneos, y especialmente con el castillo de Saone en Siria, construido por los cruzados en el siglo XII d. C. Además, quedó demostrado por arqueólogos y especialistas de la historia del arte que la construcción de esta Alcazaba fue muy influenciada por la arquitectura militar europea de aquella época, y dado que el ejército Almorávide incluía una brigada cristiana en sus filas, sería probable que esta brigada fue la que construyó la Alcazaba. La Alcazaba de Amergu se extiende sobre 225 metros de largo y 62 metros de ancho, cubriendo la meseta del monte y multiplicando así la protección de sus esquinas, ya protegidas por doce torres de diferentes dimensiones y diferentes diámetros según su posición asegurando un mayor control de la acción defensiva. La Alcazaba de Amergu fue construida sobre la cima del monte aprovechando la geología de sus laderas, teniendo accesos desde puertas de entradas rectas, y una puerta principal que lleva a una sala rectangular al norte del edificio y a una segunda sala cuadrada al sur-este. En el centro de la Alcazaba fue construida una tercera sala fortificada, probablemente destinada al alojamiento del comandante del castillo, disponiendo de dos torres adicionales y de depósitos, con un estanque situado al sur-este de la gran plaza, destinado al aprovisionamiento del agua.