El Hayek y el Selham en Figuig

Las mujeres de los oasis y las alcazabas de Figuig transmitieron de generación en generación las técnicas y habilidades relacionadas con el tejido de prendas excepcionales, sobre todo el Hayek para las mujeres y el Selham para los hombres. El Hayek de Figuig es una larga tela de lana fina, de unos cinco o seis metros de largo y no menos de un metro y medio de ancho, que las mujeres enrollaban sobre su cuerpo cubriéndose enteras de la cabeza a los pies. El Hayek se prepara a base de una lana fina de alta gama, de los corderos de las regiones de Bu Arfa, Bergam, Ayn Beni Mathar y Tindrara, siendo el modelo veraniego de textura fina y él de invieo de textura rugosa. El Selham es una capa larga sin mangas y que cubre la cabeza. Cuando se trata del Selham de Figuig, el mejor es sin duda él de lana negra. Los hombres esquilan la lana, que limpian las mujeres en un ambiente festivo, antes de secarla e hilarla en un telar tradicional llamado Nul, siendo esta actividad y las habilidades relacionadas muy valoradas por la sociedad local. De ahí, la dote de la mujer se definía en base de su dominio del arte de preparar la lana y tejer Hayek y Selham. En la actualidad, con los cambios de la sociedad marroquí, el uso de esas prendas es poco común entre los jóvenes, por lo que las artesanas de la región de Figuig optan por revalorizar este patrimonio y hacerlo atractivo para las nuevas generaciones, adoptando nuevos diseños y colores, y confeccionando un Selham destinado a las mujeres, para así acercar las más jóvenes a las tradiciones de sus abuelas.