La Gestión del Agua en el Ámbito Rural

El agua es vital y más aún en los oasis, donde son raras e insuficientes las precipitaciones, y donde los habitantes son obligados a optar por la mejor gestión de los recursos hídricos disponibles. Las diferentes generaciones que se sucedieron optaron por construir canales que transportan el agua a los oasis, habilitar manantiales, presas y embalses, y construir una red de irrigación para valerse de este recurso inestimable y aprovecharlo de la mejor manera en las huertas, sin desperdicio. Además de la infraestructura, los habitantes optaron desde antaño por organizar la distribución del agua para cada agricultor, de forma consensuada, evitando los conflictos y enfrentamientos por este recurso raro. Los procedimientos de gestión grupal y justa del agua son varios y necesitan un recipiente de bronce llamada Tanast y otro material llamado Askul. Tanast es un reloj de agua, que consiste en un recipiente de bronce con un agujero por debajo que se pone en otro recipiente más grande y lleno, por donde se filtra el agua, hasta sumergir el primer recipiente en el segundo. Cada agricultor tiene derecho a extraer agua de los manantiales o canales durante un tiempo calculado en base de lo que tarda el recipiente en sumergirse. Otra forma de distribución es la que se llama Askul (se traduce por cálculo), y se basa en medir con una rama de palma u otro material la cantidad de agua almacenada en los depósitos del agua proveniente de los arroyos y manantiales, para luego determinar la cantidad que será destinada a cada beneficiario.